Detoxificación hepática II

Detoxificación hepática II- Bionutrición Ortomolecular

Suplementos ortomoleculares necesarios en la detoxificación hepática II

Detoxificación hepática II- Bionutrición Ortomolecular

Ante todo deberemos tener en cuenta que aunque aquí se expongan unas recomendaciones generales, siempre es necesario acudir a la consulta de un profesional que nos asesore y personalice los tratamientos.

No todas las personas expresan la misma eficacia a la hora de realizar una detoxificación hepática, porque para ello se han de tener en cuenta muchos factores importantes tales como: el estado de salud de la persona, nivel de intoxicación, fármacos que ingiere, estilo de vida, etc.

Por lo tanto cada detoxificación hepática deberá ser realmente adaptada a las necesidades y caso de cada persona en particular.

No obstante como normal general en nutrición ortomolecular existen preparados de espectacular efecto sobre la primera fase de la detoxificación hepática.

Estos compuestos específicos concentran en su composición extractos de plantas detoxificadoras del hígado como el cardo mariano, diente de león, boldo, jengibre, bioflavonoides, vitamina C, N-Acetil-cisteína, selenio, L-Glutation, rábano negro, equisandra, alcachofera, cúrcuma, ácido alfa lipoico, ácidos grasos esenciales y algunos tipos de algas entre algunos otros más.

En la fase siguiente será fundamental introducir antioxidantes, quelantes de metales pesados y complejos vitamínicos y minerales completos y aminoácidos azufrados, así como realizar de forma complementaria una detoxificación de riñones e intestinos.


Fase II de la detoxificación hepática

Detoxificación hepática II- Bionutrición Ortomolecular
Fases de la detoxificación hepática

En esta segunda fase el hígado ya ha cumplido con su función de transformar las sustancias tóxicas del organismo en formas más reactivas para que puedan ser eliminadas por las vías de expulsión adecuadas.

Es una fase muy importante del proceso puesto que en ella se generarán radicales libres y se movilizarán gran cantidad de metales pesados del organismo que será de fundamental urgencia atender para evitar una intoxicación mayor.

Destacan en esta fase las subfases por las que se desarrolla: conjugación, sulfoconjugación, sulfooxidación, conjugación de aminoácidos, metilación, acetilación y glucuronidación, y cada fase requerirá de unos nutrientes específicos para que sean realizadas de forma eficaz.

En la Fase II por tanto se continuará manteniendo la dieta, y se deberán introducir suplementos específicos para ayudar al organismo a terminar eficazmente el proceso de desintoxicación hepática.

En la fase II de detoxificación hepática los suplementos más importantes son:

Detoxificación hepática II- Bionutrición Ortomolecular
Detoxificación hepática II: suplementos detox de la fase II
  • Complejos vitamínicos y minerales completos
  • Antioxidantes
  • Quelantes de metales pesados
  • Cofactores de la L-Glutation
  • Aminoácidos azufrados y completos
  • Metionina, cisteína, taurina, glicina, arginina, glutamina
  • Vitaminas C y vitaminas B (B1, B2, B3, B5, B6, B9 y B12 y colina)
  • Selenio, zinc y vitamina E
  • SAMe (S-adenosil-metionina)
  • Algas y desmodium

En una fase posterior se habrá de realizar también una depuración renal e intestinal, que además de contemplar una dieta libre de toxinas deberá ser suplementada con limpiadores renales e intestinales, dando así por terminada la detoxificación completa.

Existen preparados completos que han sido desarrollados dentro del campo de la nutrición ortomolecular con fines específicos, como por ejemplo realizar tratamientos como el planteado de detoxificación hepática profunda.


Síntomas más comunes presentes en un hígado sobrecargado de toxinas

Existe una sintomatología característica cuando el hígado se halla recargado de toxinas y sus funciones se ven disminuidas o son ineficientes, también existen algunos trastornos y patologías que se ven implicadas en el mal funcionamiento hepático por altos niveles de toxinas y tóxicos.

En estos casos conviene empezar cualquier tratamiento específico con una profunda detoxificación hepática para continuar luego con un tratamiento enfocado a la atención del problema de salud concreto (patología de fondo).

Esta acción previa siempre será beneficiosa puesto que aumentará el éxito y la eficacia de cualquier tratamiento así como acortará muy posiblemente el tiempo de recuperación del paciente.

La detoxificación hepática forma parte de muchos tratamientos ortomoleculares de patologías donde al tratar el terreno disminuyen por efecto de esta depuración muchos de los síntomas relacionados con patologías en las que normalmente no se plantearía realizar una detoxificación hepática como punto de partida.

Entre los síntomas más evidentes de un hígado recargado de toxinas podemos mencionar:

  • Debilidad, fatiga, cansancio, falta notable de energía vital
  • Dificultad para concentrarse, bajo nivel de atención y alerta mental, embotamiento, fatiga mental
  • Molestias digestivas como digestiones pesadas, hinchazón abdominal, acidez, gases
  • Estreñimiento/diarrea
  • Dolores de cabeza frecuentes
  • Color amarillo en el blanco de los ojos y piel amarillenta (ictericia)
  • Orina de color oscuro y maloliente
  • Tendencia a desarrollar ojeras
  • Colesterol elevado
  • Carácter irritable, con tendencia a la ira
  • Factor de tolerancia a la glucosa
  • Trastornos en la piel (con tendencia a desarrollar sarpullidos) y cabello y uñas débiles
  • Sobrepeso y envejecimiento precoz
  • Sensibilidad química múltiple, fibromialgia y fatiga crónica
  • Trastornos metabólicos crónicos y procesos inflamatorios e inmunitarios crónicos

La detoxificación hepática como acción preventiva en el desarrollo de enfermedades

Detoxificación hepática I

Es importante realizar al menos una vez al año una detoxificación hepática completa bajo la supervisión de un nutricionista ortomolecular. Hay que tener muy en cuenta que cada persona presentará unos síntomas concretos y unas circunstancias diferentes que serán necesarias tratar de forma personalizada para conseguir el máximo beneficio de una detoxificación bien planificada y adaptada de forma individual.

Es una acción preventiva que nos ayudará a evitar el posible desarrollo de patologías y el agravamiento de otras. Como resultado obtendremos un mayor nivel de energía, mejora de todas las funciones hepáticas, digestivas e intestinales.

Un mayor nivel de concentración y alerta mental, limpieza celular profunda del hígado, un estado anímico más elevado, y en algunos casos la pérdida de algunos kilos demás en caso de sobrepeso.

El hígado es el órgano que nos proporciona mayor energía vital, debemos tener presente la importancia que cumple su función en nuestra salud y cuidar la forma de alimentarnos para evitar la sobrecarga tóxica y mantenerlo en buenas condiciones, sólo así podrá cumplir eficazmente con sus funciones de desintoxicación del organismo.

De esta forma, podremos evitar el desarrollo de futuras enfermedades y trastornos relacionados con un deficiente funcionamiento de este órgano-glándula de fundamental importancia en el mantenimiento de la salud.


Nutrición Antioxidante I

Bibliografía:

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Paula Pencef Pérez, autora de La dieta de la bionutrición celular y Los aditivos y otros venenos, ¿necesarios? de Mandala Ediciones. Nutricionista y redactora experta en temas de nutrición y cocina saludable, creadora de los blogs Bionutrición Ortomolecular y La Cocina Ortomolecular.

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