Nutrición biológica en el TDAH: un apoyo natural y eficaz

¿Qué es el TDAH?

El TDAH son las siglas que definen el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Un trastorno de origen neurobiológico, no considerado una enfermedad mental.

Es posiblemente el trastorno neurobiológico más estudiado de las últimas décadas y aparentemente el más tratable que existe.

Se sabe que el TDAH tiene un factor hereditario muy importante (además de otros factores prenatal, perinatal y postnatal) y que el aumento en el diagnóstico de niños y de adultos no hace más que ir en aumento año tras año.

Existen evidencias de que este trastorno comparte algunas características con los TEA, como las dificultades en la interacción social o la capacidad de interpretar y gestionar las emociones.

Sólo en España se estima que aproximadamente el 10% de los niños en edad escolar están diagnosticados con TDAH y consecuentemente medicados y tratados con los tratamientos que se conocen hasta la actualidad, basados en multidisciplinas conductuales y farmacología.


Tratamiento farmacológico del TDAH

El tratamiento farmacológico presenta evidencia de su eficacia, pero los efectos secundarios de medicamentos como el metilfenidato ocasionan a la larga un problema más a tener en cuenta.

El fármaco funciona muy bien mientras se toma pero en cuanto se deja, los síntomas y los problemas vuelven a aparecer, lo que obliga a las personas con TDAH (tanto niños como jóvenes y adultos) a tomar estos fármacos de forma casi continua a lo largo de su vida.

El metilfenidato presenta una lista muy amplia de efectos secundarios, y no todos se presentarán ni serán los mismos en unas personas u otras, porque esto dependerá de las dosis, del tipo y de las circunstancias individuales.

Para el diagnóstico del TDAH se hacen uso de cuestionarios específicos y de una evaluación exhaustiva por parte de profesionales (normalmente neurólogos y/o psiquiatras y psicólogos) que confirmarán la sospecha del TDAH.

La nutrición biológica para el TDAH propone un enfoque de apoyo nutricional (dieta y suplementos) que se han demostrado eficaces como parte del tratamiento habitual. Clic para tuitear

Tipos de TDAH

Existen varios tipos de TDAH (3 tipos y varios subtipos)

  • Con predominio de déficit de atención (30% de los diagnosticados)
  • Con predominio de hiperactividad (10% de los diagnosticados)
  • Combinado déficit de atención con hiperactividad (60% de los diagnosticados), que se define como el tipo de TDAH clásico y más común

En el primero se observa una importante merma de la capacidad de atención (niños tranquilos con dificultad para concentrarse).

En el segundo tipo no se presentan signos de dificultad para concentrarse tan marcados pero sí una gran hiperactividad.

En el tercer tipo tenemos una combinación de ambos: déficit de atención, problemas de concentración, memoria, hiperactividad.

A través de la evaluación de varios test donde se deben marcar al menos 6 de los síntomas padecidos (entre algunos otros más) durante los últimos 6 meses consecutivos, se diagnostica el trastorno, un tipo u otro.

Ya sea un tipo u otro de TDAH hay síntomas que están presentes en todos los casos y cuestiones importantes a nivel bioquímico que intervienen en todos los procesos del trastorno.

Desequilibrio de los neurotransmisores: dopamina, serotonina, GABA, acetilcolina y noradrenalina.

El TDAH puede ir acompañado también por otros desequilibrios más o menos crónicos: insomnio, ansiedad, depresión y otros trastornos psiquiátricos que el especialista puede diagnosticar.

En nutrición biológica para el TDAH se realiza un enfoque amplio que abarca desde análisis de neurotransmisores, microbiota intestinal, ácidos grasos omega 3 y en ocasiones test genéticos.

Además de la dieta saludable y correctamente equilibrada en nutrientes como apoyo eficaz a las terapias empleadas y los tratamientos farmacológicos que se sigan, se complementan con suplementos precursores de los neurotransmisores y ácidos grasos esenciales.


Nutrición biológica en el TDAH: nutriterapia de apoyo

Acidos grasos omega 3 TDAH-Bionutricion Ortomolecular

La nutrición biológica para el TDAH acerca la posibilidad de enfocarlo con propuestas de apoyo más naturales y sin efectos secundarios.

Una vez se consigue equilibrar la correcta producción de los neurotransmisores implicados y atajar a la vez los problemas nutricionales que existan, el cambio es notable en poco tiempo.

Este camino es mucho más largo y lento, pero presenta ventajas como la ausencia de efectos secundarios incluso si se sigue a largo plazo y se ha mostrado igualmente eficaz.

Para ello se realizan pruebas especiales que ayudarán a saber con exactitud qué neurotransmisores están en desequilibrio, conocer el estado nutricional y bioquímico individual y proponer la suplementación más adecuada.

La alimentación que formará parte de un plan individualizado, se basa en dietas con bases científicas que han demostrado su eficacia en el tratamiento nutricional del TDAH.

Además se ha de tener en cuenta que si se sigue el tratamiento farmacológico prescrito por su médico, muchos suplementos son compatibles con la medicación.

La experiencia es un cambio seguro sin efectos secundarios y respetuoso con el organismo que le devolverá el equilibrio y lo ayudará a revitalizar las capacidades afectadas con todos los problemas añadidos que conlleva el TDAH.


Dieta y suplementación para el déficit de atención

Nutrición biológica en el TDAH- Bionutrición Ortomolecular
Nutrición biológica en el TDAH

Según las condiciones biológicas individuales, la nutrición biológica terapéutica diseñará un tipo de alimentación para cada caso concreto.

La base siempre será la dieta mediterránea, rica en ácidos grasos esenciales, frutas y verduras, legumbres y pescado. No obstante la alimentación deberá ser adaptada a las condiciones de cada persona teniendo en cuenta si existen o no alergias o intolerancias alimentarias y otras patologías.

Se evitará todo tipo de alimentos industrializados y con alto contenido en algunos aditivos, conservantes y colorantes, de ahí que toda dieta propuesta deba ajustarse a estas particularidades, según el caso.

En cuanto a la suplementación se incluyen de forma general: ácidos grasos omega 3 (ricos en DHA), vitaminas del grupo B y C, vitamina D3, probióticos, melatonina, triptófano y nutrientes sinérgicos (compuestos herbales) precursores en la producción de neurotransmisores como la dopamina, serotonina, acetilcolina, GABA, noradrenalina.

De forma individualizada algunos de los suplementos para la mejora de la memoria y atención como la bacopa, fosfatidilserina, DMAE (dimetiletanolamina), lecitina de soja, SAMe, L-teanina, L-Taurina, L-Fenilalanina, ashwagandha.

También y según el caso deberán incluirse suplementos para prevenir y/o tratar la anemia (tan común en niños y jóvenes con TDAH) procurando que sea al menos un quelato de hierro con vitamina C y ácido fólico para su mejor absorción.

Aunque estos son algunos de los suplementos y pautas dietéticas que se suelen aplicar en el manejo natural del TDAH, siempre debemos recordar que cada persona es única y que su indicación debe ser realizada desde el análisis individual de cada caso concreto.

Nutrición biológica en los TEA

Bibliografía

bionutricion

Paula Pencef Pérez, autora de La dieta de la bionutrición celular y Los aditivos y otros venenos, ¿necesarios? de Mandala Ediciones. Nutricionista y redactora experta en temas de nutrición y cocina saludable, creadora de los blogs Bionutrición Ortomolecular y La Cocina Ortomolecular.

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