Fatiga adrenal y su tratamiento con nutrición ortomolecular
Fatiga adrenal

Fatiga Adrenal

Conociendo las adrenales

Encima de nuestros riñones se encuentran las glándulas adrenales, también conocidas como suprarrenales. Podemos destacar la corteza externa adrenal y la médula adrenal (interna) y cada segmento segrega hormonas vitales para el mantenimiento de nuestro estado de salud. Estas glándulas trabajan además conjuntamente con el hipotálamo y la pituitaria para que la producción hormonal sea perfecta y equilibrada.

Por un lado el hipotálamo es el encargado de liberar corticotropina estimulando la pituitaria y ésta la encargada de producir la hormona corticotrópica estimulante de las glándulas adrenales que son las productoras de otras hormonas llamadas corticosteroides.

La corteza externa de las adrenales tiene como función principal la producción de hormonas directamente en el torrente sanguíneo con funciones reguladoras del metabolismo y pueden especificarse como las más importantes:

Clasificadas dentro de los corticosteroides:

  • Hidrocortisona o Cortisol: regula la metabolización de las grasas, carbohidratos y proteínas. (Zona fascicular)
  • Corticosterona: conjuntamente con el cortisol inhibe los procesos inflamatorios del organismo e influye directamente en el sistema inmunológico.
  • Aldosterona: su función consiste en inhibir los niveles de sodio en la orina (excreción) y se encarga del mantenimiento de la presión sanguínea así como de regular el potasio (reabsorción) y el magnesio. (Zona glomerular)
  • Androgénos (esteroides androgénicos): tienen influencia en el desarrollo y estimulación de los caracteres sexuales masculinos. En este grupo podemos mencionar: la testosterona, la androsterona y androestenediona, también de la DHEA. (Zona reticular)

La médula adrenal por su parte tiene especial función en la modulación del estrés físico y emocional de las personas y se encarga de la segregación de hormonas muy específicas:

  • Epinefrina o adrenalina: regula la frecuencia de las contracciones cardíacas (aumentándolas), facilita el paso de la sangre a músculo y cerebro, provoca la relajación del músculo liso (aparato reproductor, excretor, vasos sanguíneos y órganos internos) y contribuye en la formación de glucógeno en glucosa en el hígado.
  • Norepinefrina o noradrenalina: posee efectos vaso-constrictores importantes aumentando la presión sanguínea.
Adrenales
Anatomía de las adrenales

Sabiendo ahora la inmensa cantidad de funciones importantisíma que las glándulas adrenales tienen en nuestro organismo vamos a analizar por qué se agotan sus funciones, qué razones nos pueden llevar a padecer un agotamiento de las adrenales, qué síntomas veremos desfilar ante este grave problema y qué tratamiento propone la nutrición ortomolecular.


¿Qué es la fatiga adrenal?

La principal causa del agotamiento de las glándulas adrenales tiene su origen en los altos niveles de estrés tanto físico como emocional y psicológico durante un prolongado período de tiempo sin control ni atención alguna.

Cuando nos vemos enfrentados a una situación de estrés agudo nuestro organismo responderá siempre de la forma correcta, segregando las hormonas necesarias para hacer frente a un momento estresante determinado. Ahora bien, si este estrés lo convertimos en una situación crónica, sostenida a lo largo del tiempo y es además intensa, nuestro organismo a fin de hacernos entender que hemos llegado a nuestros límites nos enviará señales (muy claras) de que nuestros sistemas vitales están en peligro.

Se trata básicamente del desgaste de uno de nuestros sistemas más importantes: el sistema glandular adrenal. En palabras de la experta en este tema Katia Dolle (Fatiga adrenal y otras causas del SFC) “El hipocorticalismo subclínico se refiere a una hipofunción corticosuprarrenal, y por tanto implica hiposecreción de las hormonas correspondientes a la corteza (capa cortical), más específicamente se refiere a la zona fascicular del córtex y a la producción de glucorticoides”

Al considerarse una patología subclínica no se halla plenamente reconocida ni atendida como sería necesario y muchas personas van desarrollando sus diferentes etapas a lo largo del tiempo (agravándose el estado de salud) sin recibir un tratamiento adecuado.

La fatiga adrenal se caracteriza por tres etapas muy bien definidas que podemos resumir en:
  • Estado de alarma: se la conoce como reacción de alarma producida durante el estrés agudo o crónico cuando las adrenales aún conservan su capacidad de respuesta normal, aunque sostenida en el tiempo y según la intensidad, esta capacidad va mermando dando lugar a un debilitamiento del sistema inmune.
  • En esta etapa pueden verse síntomas como: retención de líquidos, depresión, cambios de humor, ansiedad, aumento de peso, insomnio, gran apetito, aumento de la presión arterial y de las infecciones por virus y bacterias dando como resultado el posible desarrollo de enfermedades cardiovasculares, auto-inmunes o psiquiátricas.
  • Estado de resistencia: conocida también como respuesta de resistencia donde podemos advertir que ya nos encontramos dentro del cuadro del hipocorticalismo subclínico en sí. A esta etapa llegamos cuando las glándulas adrenales han perdido su capacidad óptima de respuesta y adaptación y por lo tanto no posee la capacidad de producir las hormonas necesarias para hacer frente a la situación. En esta fase aunque los síntomas son graves y pueden interferir en el desenvolvimiento de la vida normal de la persona, aún existe un alto grado de recuperación, a menos que tampoco se reciba tratamiento y un factor estresante importante lleve al enfermo directamente a la siguiente fase en donde el problema será mucho mayor.
  • En este estadio se pueden reconocer los siguientes síntomas: sofocos, infecciones por herpes, retención de líquidos, depresión, dificultad para perder peso y grasa abdominal, pérdida de memoria y concentración, mareo ortoestático (mareo al levantarse de golpe después de haber estado acostados), pérdida de musculatura, mala tolerancia al estrés, cansancio y contracturas musculares, dificultad para despertar por las mañanas, fatiga intensa, aumento de la energía después de comer, insomnio, nerviosismo, gran apetito. Es en esta fase donde encontramos los niveles de cortisol ligeramente disminuidos por las mañanas y elevado por las tardes.
  • Agotamiento: a esta fase se llega normalmente tras haber pasado las otras dos, aunque en ocasiones extremas (episodio de estrés agudo muy intenso) puede provocar entrar en esta fase directamente sin tener por qué pasar por las dos anteriores. Son casos muy excepcionales pero pueden darse bajo circunstancias especiales y se denomina hipocorticalismo adrenal post-traumático. En esta fase la producción de cortisol se halla disminuida tanto por la mañana como por la tarde-noche (encontraremos así mismo en la realización de analíticas especiales que otras hormonas también se hallan considerablemente disminuidas). La gravedad de esta fase es realmente alarmante obligando a quien la padece a estar prácticamente en cama la mayor parte del tiempo, disminuyendo sus capacidades cognitivas y toda energía vital física y psíquica, aquí es donde el organismo ha perdido toda capacidad propia de recuperarse.
  • En esta fase destacan los siguientes síntomas: pérdida de líquidos, depresión, baja temperatura corporal, pérdida de peso, falta de memoria y concentración, mareo ortoestático al levantarse y al permanecer de pie, intolerancia al estrés, cansancio y contracturas musculares y dolor generalizado, imposibilidad de despertar por las mañanas y mantenerse alerta durante el día, fatiga constante, hipersomnia, irritabilidad nerviosa, falta de apetito, falta de libido, febrícula constante, resfriados, anginas, gripes, bronquitis de repetición, anergia a partir de las 8 de la tarde, hipoglucemia, mejoría momentánea al tomar alimentos salados o proteínas, síndrome premenstrual fuerte, piel, ojos y cabello secos, alergias.
  • Fallo suprarrenal: se establece como cuarta fase, donde la actividad de las glándulas adrenales es completamente nula pudiendo provocar la muerte por fallo cardiovascular. Se trata de una situación realmente excepcional donde en escasas ocasiones se produce siendo inducida sobre todo por hipocorticalismo adrenal post-traumático (Ej. traumatismos craneales, accidentes, cirugía, partos complicados). El estado de agotamiento suprarrenal por esta fase tiene relación directa con el límite de tolerancia de cada persona en el momento del desencadenante, situaciones que no parecen graves para algunas personas pueden llegar a serlo y mucho para otras en las que esa situación podría dar lugar a esta fase.

La fatiga adrenal ha sido considerada como el síndrome de estrés de nuestro siglo, es responsable de un cansancio profundo tanto mental como físico que no remite con descanso y que si no se trata adecuadamente con el tiempo, llevará irremediablemente al desarrollo de otras patologías asociadas. Entre los síndromes y trastornos más conocidos que podemos relacionar con la fatiga adrenal cabe destacar el síndrome de fatiga crónica, la fibromialgia, la depresión, el hipotiroidismo y estados prolongados de cansancio que no remiten con descanso normal.

Además toda capacidad cognitiva y física se verá radicalmente afectada disminuyendo considerablemente la calidad de vida y llevando en los casos donde no se reciba tratamiento alguno a la invalidación parcial o total de la persona. Así mismo es importante destacar que por el tiempo prolongado de exposición a una hiper-actividad de las adrenales y el debilitamiento del sistema inmune que esto produce quien padezca de fatiga adrenal se verá afectado por un organismo generalmente muy debilitado dando lugar a la formación de todo tipo de desequilibrios.


Diagnóstico y tratamiento de la fatiga adrenal con nutrición ortomolecular

La medicina alopática como en la mayoría de patologías de carácter subclínico no reconoce ni trata la fatiga adrenal adecuadamente, y este inconveniente como siempre, trae aparejado que la persona que la padece vea su situación agravada y sin remedio en la consulta de su médico de cabecera.

Actualmente para realizar un diagnóstico eficaz de la fatiga adrenal es necesario realizar ciertas pruebas de laboratorio, como el análisis de los niveles de cortisol y otras hormonas específicas para comprobar en qué fase se encuentra la persona y establecer así un tratamiento adecuado.

Hasta ahora la única medicina completa e integral que ha podido desarrollar un protocolo verdaderamente eficaz para el tratamiento de la fatiga adrenal es la nutrición ortomolecular. Al tratarse de un sistema integral y personalizado la NTC ortomolecular ofrece todas las herramientas para poder devolver al organismo el equilibrio perdido. Además del diseño de una dieta adecuada bioquímicamente a la persona, se administrarán complejos adaptógenos, complejos vitamínicos y minerales para la regulación del estrés y pautas de vida saludables que deberán seguirse al pie de la letra si el paciente realmente no quiere acabar en un estado completamente inhabilitante en un futuro y recuperar su vida. Existen así mismo terapias de índole energética que podrán ser de especial ayuda en la recuperación como son: la medicina tradicional china y la acupuntura, el yoga y la meditación.

Si crees que puedes estar padeciendo de fatiga adrenal te recomiendo que analices en profundidad los últimos años/meses de tu vida y anotes aquellos factores estresantes tanto internos (enfermedades) como externos (entorno) que puedan haber generado en ti un estado de estrés crónico e intenso. Relee también los síntomas de cada fase y analiza tranquilamente si encajan con tu condición actual. Si sospechas que puedes estar sufriendo de agotamiento adrenal, te invito a que realices también el cuestionario de auto-diagnóstico orientativo donde podrás obtener alguna pista más. No obstante este cuestionario no es en ningún caso un diagnóstico certero, y mi recomendación es que siempre acudas a consulta para realizar las pruebas oportunas y analizar a consciencia tu estado de salud actual para determinar si tienes o no una posible fatiga adrenal.


¿Cómo evitar la fatiga adrenal?

Evitar desarrollar una fatiga adrenal es una cuestión que deberá personalizarse para cada individuo, pues se trata de aprender a gestionar el estrés en nuestras vidas. Podemos realizar ciertas acciones prácticas que nos ayudarán a mantener fuerte y sano todo nuestro bio- sistema para mantenerlo en equilibrio, pero estas acciones deben incluir varios aspectos:

  • Dieta equilibrada: alimentación sana, natural y que nos proporcione todos los nutrientes suficientes como para mantener un buen estado de salud general.
  • Ejercicio físico moderado: es muy importante comprender el concepto de “moderado” puesto que un plan de ejercicios físicos muy intensos puede llevarnos también al desarrollo de la fatiga adrenal junto con otros factores estresantes. Recomiendo especialmente la práctica de disciplinas como el yoga, meditar, tai-chi, chi-kung, paseos al aire libre, andar en bicicleta, pilates, danza, pero desaconsejo absolutamente llevar nuestro cuerpo al límite de su capacidad.
  • Descanso: procurar dormir al menos 8 horas seguidas, y mantener ciertas rutinas (sin que suponga una presión extra) tiene sus beneficios. El descanso incluye también el permitirse “no hacer nada” de vez en cuando, simplemente disfrutando de un momento de completo silencio y relax para nosotros mismos.
  • Realizar actividades recreativas y de ocio relajantes: se trata de encontrar tiempo para hacer aquello que más nos gusta o nos proporciona placer, ya sea leer, pintar, estar en contacto con la naturaleza, o cualquier actividad que nos resulte agradable y nos aporte un momento de relajación y distracción del estrés diario.
  • Aprender a gestionar el estrés laboral, emocional y psicológico: a veces se nos escapa de las manos la gestión del estrés en el que nos encontramos sumidos. En estos casos y siempre que no nos sintamos capaces por nosotros mismos de hacerlo es recomendable buscar ayuda, podemos recurrir a terapias de relajación, energéticas, de coaching, psicólogos, etc. que nos enseñaran las herramientas precisas para aprender a gestionar las situaciones estresante de nuestras vidas.
  • Nutrir nuestras células: aunque la alimentación aporta un porcentaje de nutrientes, éstos no serán en muchas ocasiones los suficientes como para estar al cien por cien, por ello recomiendo acudir cada cierto tiempo a la consulta de su nutricionista ortomolecular de confianza, que evalúe su situación actual y ajuste de forma personalizada su dieta y su ingesta de suplementos naturales para mantener en estado óptimo su organismo. Nutrientes como el magnesio con B6, vitamina C, antioxidantes, adaptógenos, ácidos grasos esenciales, aminoácidos y vitaminas del grupo B y minerales o realizar una depuración profunda del organismo son en la mayoría de las ocasiones necesarias para que nuestro cuerpo pueda seguir gestionando a nivel interno y químico de forma adecuada el estrés y evitar que nos afecte negativamente.

Si seguimos estas pautas generales, podemos dar por sentado que el estrés no supondrá un peligro que amenace nuestra salud, y mantendremos un estado óptimo de vitalidad con todos nuestros sistemas en equilibrio para enfrentarnos tanto al día a día como a situaciones de especial estrés que podamos atravesar.

Recuerda: una vida tranquila, en equilibrio y gratificante es la mejor fuente de salud que puedes tener.

Bibliografía consultada para esta entrada: Fatiga adrenal y otras causas del síndrome de fatiga crónica de Katia Dolle (Mandala Ediciones, 2013)

 

 

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